jueves, 28 de marzo de 2013

Pleno Ordinario del 21 de marzo de 2013

La alcaldesa Solanas decidió prohibir la grabación del pleno ordinario del pasado 21 de marzo.

Según sus palabras, tal prohibición pretendía prevenir que se hiciese mofa de lo dicho en la sesión plenaria; argumento éste que no convenció a nadie.

En mi opinión, el tratar de evitar que alguien grabase el pleno obedece a otro interés.

Durante estos días se han publicado algunas informaciones que ponen nuevamente en tela de juicio la transparencia de la gestión de la alcaldesa Solanas, esta vez como presidenta de la Fundación San Mateo, tales como adjudicaciones directas de contratos a presupuestos más caros y sin conocimiento previo de los miembros del patronato de la fundación, o la sospecha de una supuesta relación laboral entre Solanas y la empresa que sirve el catering a las distintas dependencias de la fundación (residencias y centro de día)

La respuesta de Solanas en la prensa, concretamente en El Periódico de Aragón, no fue convincente en absoluto. No negó que existiese algún tipo de relación entre ella y la empresa de catering. Antes al contrario, afirmó que lo que pudiera haber pertenecía a su ámbito privado, y aprovechó para recordar que la anterior presidenta de la fundación cobraba un sueldo por desempeñar sus funciones.

¿Esperaba la alcaldesa Solanas que el grupo socialista preguntase al respecto de todo lo anterior en el turno de ruegos y preguntas de esta pasada sesión plenaria? ¿Prohibiendo el pleno, quiso evitar que cualquier comentario comprometedor quedase grabado? ¿Hubo pacto de silencio para no abordar este asunto públicamente? ¿Se discutirá el asunto a puerta cerrada para llegar a algún acuerdo que acabe por “enterrar” el problema?

Personalmente, sigo creyendo que en la inmensa mayoría de los casos, el tiempo termina por poner las cosas en su sitio de un modo u otro. Recuerdo las críticas de uno y otro lado cuando los concejales Populares decidieron abandonar sus puestos en el patronato de la Fundación San Mateo, no solamente por las sospechas de posibles irregularidades que venían cometiéndose desde hacía tiempo; también porque, como en otros muchos asuntos, el cambio de actitud de Teresa Solanas resultaba, cuando menos, sospechoso, por pasar de la crítica de ciertas prácticas mientras ella fue oposición, al secretismo y el empeño con el que protegía esas mismas prácticas desde el momento en el que fue nombrada presidenta. En realidad, Solanas aseguró la continuidad de esas supuestas irregularidades. ¿A cambio de qué?

Si las acusaciones del grupo socialista fueran ciertas, entonces hallaríamos la explicación del cambio de Solanas y del empeño, rayando en la histeria, de su siervo en Foro-Ciudad no solo por defender lo indefendible dentro de la Fundación; también en hacer aparecer a ambos concejales populares como quienes pretendían hacer “cosas ilegales”, tal y como llegó a rebuznar literalmente en alguno de sus escritos.

Tiempo al tiempo.

En cuanto a la prohibición a grabar un pleno público, existe en internet abundante jurisprudencia que da la razón a los ciudadanos si estos pretenden grabar en audio o en vídeo las sesiones plenarias. Solamente esto puede ser prohibido en escasas y especiales circunstancias.

Adjunto algunos ejemplos a continuación.




Creo que la razón asiste a los los vecinos de San Mateo. Los plenos son públicos y todos tenemos derecho a saber qué sucede en cada sesión. El hecho de que Solanas esté sola en las labores de gobierno no es excusa para que pisotee los derechos de los ciudadanos. Su situación actual es culpa exclusivamente de ella. Si malo es ignorar a los vecinos, como suele hacer a menudo, pero peor aún es privarles de derechos que son irrenunciables.

Este es el audio del pleno ordinario del 21 de marzo de 2013.



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